Ayer asistí al lanzamiento de la oferta de servicios especializados Clúster de Cosméticos y Bienestar de la Cámara de Comercio de Bogotá. Más allá de conocer las múltiples oportunidades que esta institución ofrece a la comunidad empresarial de la capital y su departamento, me sentí identificada con su enfoque. Como profesional y como empresa, comparto la visión de fomentar la intersección y la polinización cruzada de habilidades y conocimientos, integrando la estrategia, la moda, el cine y el bienestar para potenciar el éxito empresarial. Este principio es, precisamente, la esencia de ShowBiz Therapy – Smart Health.
En el contexto global de los negocios, los clústeres representan una de las formas más efectivas de promover la competitividad, la innovación y la colaboración intersectorial. Un clúster es un conjunto de empresas, instituciones y actores clave que operan en una misma región geográfica o sector industrial, colaborando de manera estratégica para crear un ecosistema de valor que permita el desarrollo mutuo y el aprovechamiento de sinergias.
Como investigadora del mercado, de los patrones de compra y comportamiento de los consumidores a nivel internacional, he sido testigo de los innumerables beneficios que este tipo de comunidades multidisciplinarias pueden aportar, no solo en términos de crecimiento económico, sino también en la creación de oportunidades que impulsan la innovación y la sostenibilidad.
Específicamente, al explorar el potencial de integrar industrias tan dispares como la moda, el bienestar, los negocios internacionales, junto con la industria del cine, es posible crear modelos de negocio híbridos que enriquezcan a todas las partes involucradas.
Los clústeres son un motor de la innovación. El concepto de clúster nace de la necesidad de acercar a empresas y organizaciones que comparten intereses comunes para impulsar el crecimiento a través de la cooperación. En lugar de trabajar de manera aislada, los actores dentro de un clúster se benefician del acceso a conocimientos compartidos, recursos comunes, y sobre todo, de un entorno propicio para la innovación constante.
Al unir industrias como la moda, el bienestar y el cine, podemos explorar una serie de colaboraciones inesperadas y transformadoras que no solo fomentan la creatividad, sino que también generan oportunidades de negocios que de otro modo no existirían y vienen a mi mente algunas posibilidades.
Moda y Cine: La industria cinematográfica siempre ha sido un escaparate global de moda. Sin embargo, un clúster que incluya tanto a diseñadores de moda como a productoras de cine puede acelerar el intercambio de tendencias, la creación de colecciones exclusivas inspiradas en películas latinoamericanas, la implementación del saber hacer de las producciones de cine al servicio del merchandasing de productos y marcas de moda o incluso el desarrollo de proyectos cinematográficos que exploren temas como la sostenibilidad o el bienestar a través del diseño de vestuario.
El Bienestar y los Cosméticos en el Cine: El cine tiene un impacto significativo en la percepción del bienestar y la belleza. Con un clúster que integre marcas expertas en belleza, bienestar y productores de cine, se pueden desarrollar campañas publicitarias innovadoras, productos exclusivos para películas o series, e incluso nuevos formatos narrativos que promuevan el autocuidado y el bienestar integral que no solo es una tendencia sino una necesidad actual que va en crecimiento.
Moda, Cosméticos y Bienestar: Estos tres sectores tienen una conexión natural a través de la creación de productos que mejoren la calidad de vida de los consumidores. Al unir estos sectores en un mismo clúster, se pueden crear experiencias de marca únicas, como líneas de ropa que incluyan productos de cuidado personal o colecciones de moda que integren el bienestar emocional y físico, todo impulsado por las últimas tendencias en cine y cultura visual.
En términos de beneficios para las Cámaras de Comercio destaco que el trabajo de las cámaras de comercio es, en muchos sentidos, ser un puente entre las industrias y los mercados locales y globales. A través de clústeres estratégicos, podemos facilitar la creación de redes comerciales que potencien a las empresas en su expansión internacional, generando nuevas oportunidades de inversión y desarrollo de productos innovadores. Además, los clústeres permiten a las empresas de diferentes sectores compartir buenas prácticas, experiencias y lecciones aprendidas, fortaleciendo la competitividad de todos los involucrados, como lo ha venido haciendo la CCB al punto de crear clústeres únicos en su especie como por ejemplo el de ‘Protección y Bienestar Animal’.
La creación de estos clústeres facilita el intercambio de conocimientos entre sectores como la moda, los cosméticos, el bienestar y el cine, lo que resulta en la creación de nuevas experiencias y productos que resuenan con las necesidades del consumidor moderno. Como resultado, estas industrias no solo crecen individualmente, sino que también contribuyen al crecimiento económico de las regiones donde están establecidas, al mismo tiempo que promueven la sostenibilidad y la innovación en un mundo interconectado.
Los clústeres plantean un futuro promisorio porque ofrecen una plataforma única para el desarrollo de industrias que, tradicionalmente, han operado de manera separada, pero que tienen un gran potencial para unirse. Al hacerlo, podemos construir modelos de negocio más resilientes, sostenibles e innovadores que respondan a las tendencias globales, como la creciente demanda de productos éticos, la digitalización y la convergencia de experiencias en línea y en el mundo real.
A medida que las cámaras de comercio sigan promoviendo estos esfuerzos, podemos esperar ver una mayor interconexión entre los sectores del cine, la moda, los cosméticos y el bienestar. En última instancia, esto contribuirá a un ecosistema de negocio más dinámico y globalizado, donde la colaboración se convierte en el motor del progreso económico y cultural.
En conclusión, los clústeres son una herramienta poderosa para el crecimiento económico y la innovación. Su capacidad para reunir industrias tan diversas como la moda, los cosméticos, el bienestar y el cine ofrecería una oportunidad única para explorar nuevas formas de colaboración y expansión global. Como líderes en comercio local, nacional e internacional, las cámaras de comercio tienen el desafío y la oportunidad de fomentar estos ecosistemas, apoyando a las empresas y las comunidades a crecer a través de la sinergia, la creatividad y la innovación. Esto quiere decir que los clústeres pueden facilitar la interconexión de industrias diversas y crear un ambiente propicio para el desarrollo conjunto, con un enfoque claro hacia la globalización y el aprovechamiento de nuevas oportunidades de negocio e incluso de existencia, como diría el señor Humboldt “En el fondo son las relaciones con las personas lo que le da sentido a la vida”.
*** De acuerdo con la RAE «Clúster» es una adaptación del anglicismo cluster.// La forma correcta de escribir el plural de la palabra «clúster» es «Clústeres«. [Imagen generada por IA]